Por la falta de contracción del músculo uterino, a causa de los instrumentos que
pueden haberlo dañado, en cualquiera de los métodos abortivos de dilatación y
evacuación, dilatación y curetaje o succión, etc.
Por el uso de métodos de inyección de químicos (solución salina, urea,
prostanglandinas) de methotextrate, RU486).
Se necesita transfusión de sangre o cuando el caso es complicado en que el músculo
uterino no se contrae se recurre a su extracción.